La Central Interregional de Artesanos del Perú (CIAP) encontró en Comercio Justo (movimiento mundial que promueve una relación comercial justa entre productores y consumidores), mejores condiciones de venta y, luego de 14 años de existencia, no solo exporta el 98% de su producción a cuatro continentes, sino que este año estiman superar el US$ 1’000.000.
Bajo este sistema el artesano fija un precio de producción y luego lo presenta a su asociación. Esta incrementa un porcentaje para gastos administrativos y de representación, y luego, la CIAP replica la fórmula. De este modo, el proceso ayuda a que los pequeños artesanos no sean vulnerados en la venta y mantengan su precio inicial. “Al buscar nuevos mercados descubrimos que asociándonos teníamos más oportunidades para negociar”, explica Fernández, presidente de CIAP.
